

Con serenidad descarga sus manos cual dulce vendaval,
vientos desatados, tenue temporal, de su mano va
con serenidad vierte en mis ojos toda claridad
de viejos retales de tranquilidad, con sólo mirar.
Con serenidad se cuelga del viento
y moldea los tiempos amenazando mi seguridad.
Sin serenidad, me pierdo buscando en el fondo del mar,
retrato de otros sueños de bondad que no habré de hallar
Con serenidad descansa su pecho sobre el mío abierto
y desnuda comienza a desatar nuestra tempestad.
Con serenidad pasea sus sueños por mi vieja ciudad
y no pone dueño al dulce deslumbrar de su despertar.
Con serenidad se cuelga del viento
y moldea los tiempos amenazando mi seguridad.
Con serenidad descansa su pecho sobre el mio abierto
y desnuda comienza a desatar nuestra tempestad.
Con serenidad sacia los anhelos...
y demora el vuelo de esta inmensidad.