

Siempre vacio el buzón, nadie se acuerda,
el frio acero de telón, pasa la cuenta,
cantar se ha convertido en un acto inseguro
y aprovechar los vientos a favor casi conjuro.
Economía visceral, se me acelera el pulso,
ahora me vienen a enterrar, será que aburro,
será que me he pasado y mi arroz ya no sirve,
será que en el mercado ya no queda sitio libre.
Será que siempre estudié armonía y rimas del revés, que nunca fingí, que tarde o temprano todo tiene fin.
No sé perdonar a los que atropellan al pasar, ni me arrepentí de lo que por "h" o por "v" me tocó vivir.
Ni soy "tu Diego" ni quiero hacer de ti "Paloma",
tu imagen tatuada y este cantor que se emborrona.
Comportamiento Saturnino, locura y deseo
que buena mezcla para retratar todo lo que veo.
No es que tenga miedo, es que esta vez me tiemblan las piernas,
me peleo con la inspiración y la gravedad cuando te acercas,
no eres de nadie y yo solo soy del viento,
pero en el otoño de tu habitación se abrió mi cuento.
Será por idealizar, ni soy tan grande ni tú tan pequeña. Si bebes de mi toma cuanto puedas digerir.
Y otra vuelta más, tu manzana en mi boca sin madurar, respiro de ti, la envidia del mundo tiembla sobre mi.