

Sólo dependo de mí, no hay sitio para nadie más aquí,
pártete la cara si es lo que quieres, úngeme el alma para que vuele.
Cuentas con mi aspiración, dibujas pies que sólo veo yo,
pídeme que viaje para morderte, mis ojos y mis dientes son para "biencomerte".
En las aguas de tu vientre van mi vida y mi muerte
y en tus pupilas mi estrella polar; condenados a entendernos
me derramo en tu universo y tus sueros puedo discernir:
Que eres tú mi mayor rival,
que eres tú mi calma en tardes de temporal,
que eres tú mi adverbio de lugar... tú
La oveja que se descarrió, el último eslabón que se perdió,
la flor que crece sobre la acera, la luna que controla a la marea.
Bautizado por tu sangre,
me alimento de tu "hambre" y de tus pausas suelo respirar.
Cautelosos tus andares,
tan silenciosos tus lunares
y estridentes como aquel cuadro de Munch.
Eres tú mi libertad incondicional,
eres tú alegoría y original,
eres tú mi adverbio de lugar... tú.